miércoles, 12 de agosto de 2015

"Cuatro por cuatro" de Sara Mesa

Sara Mesa en una foto reciente
(Fuente: tertulianadaluza.com)

Sara Mesa (1976) es licenciada en Ciencias de la Información y Filología Hispánica. Aunque ha ejercido como periodista y pertenece al cuerpo de profesores de Educación Secundaria de Andalucía por la especialidad de Lengua y Literatura, es una destacada poeta, novelista y autora de relatos cortos. En 2007 publicó su poemario Este jilguero agenda, al que le siguieron dos libros de relatos, No es fácil ser verde (2009, Everest) y La sobriedad del galápago (2008) y dos novelas, Un incendio invisible (2011) y El trepanador de cerebros (2010, Tropo). Sin embargo, fue a raíz de quedar finalista del Premio Herralde con Cuatro por cuatro que la autora dio el gran salto adelante y se empezó a hablar de ella como una de las grandes “promesas” de la narrativa española actual, posición que se ha reforzado y ampliado si cabe tras la publicación de su última novela Cicatriz.

Hechas las presentaciones, confieso que llevaba tiempo detrás de Sara Mesa. Me decidí por Cuatro por cuatro porque me seducía el tema y porque, siendo un punto de inflexión en su carrera, esperaba encontrar los rasgos definitorios de su estilo. Pero, ¿de qué va Cuatro por cuatroTodo gira en torno a un misterioso internado construido en un paraje aislado de la civilización, el Wybrany college. Fundado como una institución filantrópica donde conviven alumnos becados, de origen humilde y los hijos de las elites, la escuela pasa por ser un centro modélico, pero esconde un terrible secreto. 

Está dividido en dos grandes partes y un breve epílogo. La primera se titula “Nunca más de doscientos”. En ella se retrata el día a día de los internos, desde el punto de vista de dos estudiantes: Celia e Ignacio. También aparece el equipo que dirige el Wybrany, del que se nos va desvelando poco a poco su depravación. Desde la primera página uno siente desasosiego. Es asfixiante. Hay un aura de irrealidad en ese colich: apodos como “El Guía”, la manipulación orwelliana del lenguaje para privarlo de matices o las escasas revelaciones que se hacen del mundo exterior. Yo pensaba mientras leía en un mundo arrasado hasta sus cimientos, material y moralmente, donde los pobres son carnaza para los poderosos y cunde la abyección y la desesperanza.

Portada del libro, publicado en Anagrama. También está en Compactos. 
            
Lo que se cuenta tiene un punto de descarnada depravación. Hay abusos, masoquismo y seres sumisos. No se sabe si los humillados disfrutan o sufren por ello. Todo este edificio de podredumbre moral está construido a partir de indirectas, alusiones y espacios en sombra. Creo que este recurso hace la novela más inquietante, porque uno no sabe si Sara Mesa lo está de verdad contando o es tu propia imaginación la que te lleva al lado oscuro. 

La segunda parte es el "Diario de un profesor sustituto". Se sitúa cronológicamente después de los hechos del primer libro. Está expuesta de una manera más reflexiva y lenta que la parte anterior. Al desasosiego, hay que añadir una sensación de claustrofobia, un aire kafkiano (me refiero a ese universo opresivo, angustioso, casi absurdo), sobre todo al principio. El narrador, en realidad un impostor, es un escritor frustrado, obsesivo, inseguro hasta la autocompasión.

Pronto se van desvelando los misterios sugeridos en páginas anteriores, a los que se añaden otros nuevos, como la desaparición de García Medrano, el profesor al que sustituye Isidro y el lector va completando el perfil de Celia, de Ignacio, del director, va atando cabos y en todos ellos chorrea la inmundicia. Ciertos elementos, como la transformación de Ignacio, son perturbadores. 

El epílogo final lo constituyen los papeles de García Medrano, donde se desvela, de forma fragmentaria, imprecisa y alusiva, el secreto que guarda el Wybrany y el significado del “cuatro por cuatro”. No puedo decir más, tan solo que es la parte que menos me ha gustado. Merecía el lector aclaraciones no tan sutiles, no me parece un colofón digno. Si en cambio el encuentro de Isidro con una ex alumna, que cierra la segunda parte.

El estilo es preciso. Capítulos cortos, mucho punto y aparte, sobre todo al principio. A veces cortante, otras reflexivo. Certero y transparente, pero con momentos que tienden a la introspección y la alegoría. En ocasiones se emborrona para sugerir en lugar de contar y deja zonas en penumbra. Así que no se trata de un estilo rápido, para degustar como un aperitivo, o sí lo es en la superficie, pero en el fondo, requiere elaboración y pide al lector un papel activo. Esa duplicidad, que combina lo lúdico y lo profundo, no debe ser fácil de conseguir. 

Habría que destacar entre todos, el tema de las relaciones de poder: la sumisión y la dominación, el abuso hacia los más débiles, incluso el de la lucha de clases (sugerido, claro). Creo que el papel que juega el director, al que se denomina con un lacónico “J.” y la transformación de Ignacio, son un buen ejemplo de lo que quiero decir. También el aislamiento de las personas, la falta de afectos, el utilitarismo que nos une a los demás. Las relaciones humanas construidas a partir del egoísmo, la coacción y la violencia. La cobardía del que no denuncia y el castigo sin piedad para el que lo hace y trata de corregir las injusticias. En fin, una visión muy pesimista del mundo, el mal aparece en estado puro y en todas sus formas en esta novela.

Sara Mesa propone un sugerente viaje, hacia zonas nada gratas de visitar. Ofrece desasosiego, angustia y misterio; entretenimiento a raudales, pero también reflexión. Es de esos libros que se quedan aleteando durante días una vez acabados y en lugar de desvanecerse su impronta, se fortifica. No es el colich del “Club de los poetas muertos”, desde luego, ni Isidro Bedagarde es Robin Williams; no es un mundo de sueños, sino de pesadillas. ¿Pero a quién no le seduce la cara oscura de la luna? 

14 comentarios:

  1. Es la primera vez que oigo el nombre de esta autora y por tu fabulosa reseña parece que escribe muy bien; algo a tener en cuenta. Sin embargo la temática aunque se presenta interesante a mí personalmente no me atrae porque trata algunos puntos que me resultan inquietantes: abusos y masoquismo. Comportamientos tan perturbadores me suelen generar mucha angustia.
    Dejo este libro 'aparcado' pero me apunto el nombre de la autora.
    Gracias por tu esclarecedora reseña.

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    1. Así es, la temática es un poco escabrosa. Aunque la autora lo suele tratar a través de alusiones o simplemente lo sugiere. Y esto no deja de ser menos perturbador. Otro libro suyo "Cicatriz" también toca temas similares, como las relaciones de poder, el amor obsesivo, etc. A pesar de todo, creo que es una autora muy a tener en cuenta, desde mi punto de vista de simple aficionado (no soy crítico).
      Gracias por comentar y suscribirte por cierto. Saludos!!

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  2. Fabuloso blog y genial reseña¡¡¡ ya me tienes entre tus líneas¡¡ te sigo y espero seguir disfrutando de tus reseñas¡¡¡ desasosiego, angustia, misterio... yo me lo llevo¡¡¡
    lo diferente me llama¡¡¡ un abrazo¡¡¡

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    1. Lo mismo te digo, Francis. Ya he visto que en tu blog le dedicas un buen espacio a la novela gráfica ("Maus" es mi favorita), de la que soy adepto. Nos vamos leyendo.
      Saludos!!

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  3. No suelo confiar en los premios literarios, pero debo decir que con este libro han dado en el clavo. Excelente recomendación y muy buena reseña.
    Un abrazo!!

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    1. Totalmente de acuerdo contigo. Sara Mesa está dando mucho que hablar y por razones obvias, esperemos que en el mundillo le hagan el hueco que merece.
      Un abrazo para ti también.

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  4. Pertenezco al club de lectura de La casa de las conchas, Salamanca. En estos días estamos leyendo el libro que tu comentas con mucho acierto pero,en el club,hay mucha disparidad de criterios. A mi me está gustando (aún no he terminado) porque nos presenta una oscuridad y enclaustramiento, que nos lleva a parajes oníricos e impensables en la actualidad. Voy a por el final...

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    1. Hola Mariana. Supongo que es normal esa disparidad de criterios de la que hablas y también enriquecedora, seguro que el debate en torno a libro está siendo interesante. Esa atmósfera opresiva a mi me pareció uno de sus puntos fuertes y toca muchos temas, de manera directa o mediante alusiones. El final me defraudó un poco, pero es cuestión de gustos.
      Gracias comentar, bienvenida.

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  5. Hola,no conocía a la autora, y estoy encantada de haberla descubierto a través de esta novela.
    Me tiene atrapada y comienzo ya, la segunda parte. Busqué referencias sobre la novela y di con tu blog. Tengo la sensación de que me dejaré llevar por alguna de tus recomendaciones. Gracias y encantada.

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    1. Para mi también fue toda una sorpresa. Tengo pendiente Cicatriz, de la que hablan muy bien y he leído alguno de sus relatos. Gracias por la visita, no soy ningún experto, tan solo un lector algo inquieto. Un placer tenerte por aquí.

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    2. Bueno pues ya terminé cuatro por cuatro, y tambien me leí cicatriz.....el estilo de la autora me gusta.
      Segiuré disfrutando de ella.
      La relación que tienen los protagonistas de cicatriz me termina por agobiar, saturar, axfisiar, que en definitiva, es así como interpreto la historia que viven.Me encantará leer lo que opinas de ella, cuando caiga en tus manos.Saludos!!

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    3. Esa atmósfera que describes sigue la senda de Cuatro por Cuatro y parece un sello distintivo de la autora. Tardará, pero acabará en mis manos. Ya te contaré entonces, saludos!

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  6. Acabo de ver la reseña y me parece que caerá en mis manos, ya os diré que tal, gracias

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    1. Llegado el caso, no dejes de compartir tus impresiones con nosotros. Saludos y gracias por la visita.

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