viernes, 19 de julio de 2019

DESCONEXIÓN DE VERANO

Off The Hook Photographic Print by Rangizzz at AllPosters.com
Las vacaciones existen para desconectar. Dicen que los romanos fueron los primeros (como en casi todo) y en la época del romanticismo las clases adineradas hacían su grand tour en busca de lo pintoresco. Solo con la llegada del Estado controlador, primero el totalitario y luego el de bienestar, nació el turismo masivo. Parece mentira que algo tan ubicuo sea tan reciente. En cualquier caso, la palabra desconexión a día de hoy implicaría más bien una acción radical: desactivar los datos del teléfono móvil y guardar el módem en su caja. Estamos tan enganchados que un apagón masivo y prolongado pondría el mundo patas arriba.

Durante un tiempo me creí inmune, porque no tengo Facebook ni uso Whatsapp más que lo imprescindible, por supuesto huyo de los llamados “grupos”. Puede que esto haya hecho resentirse mi faceta socializadora, que como introvertido tampoco era gran cosa. Sin embargo, las tecnologías de la información y la comunicación son un agujero negro, ni la luz escapa a su influencia gravitaría. Por eso, me veo pegado al ordenador demasiado a menudo y más cuando acaba el curso y dispongo de tiempo “libre”. Hago búsquedas constantes, sobre todo, de Gogol a los sinápsidos, de amplificadores a válvulas a portátiles full HD, leo la prensa, visito blogs, veo vídeos (en inglés, mejor). Soy tan inquieto que recibo todos los días un aluvión, una riada. Y me pregunto cuánto queda de tanto, porque una mente humana no es un pozo sin fondo. Menos una inteligencia promedio como la mía. Esto me angustia, las horas que paso conectado y recibiendo conocimiento, gran parte del cual se evapora al instante (llevo un cuaderno para apuntar algunas cosas y es aterrador releer y comprobar que apenas recuerdas haberlo hecho).

Me siento una pastilla efervescente. Siempre en agitación, pero menguando cada vez más. Por eso voy a aplicar la palabra desconexión en un sentido más exacto y justo: reduciré la dosis. No toda, porque sería un fracaso. Tengo alicientes para poder pasar el trance, solo hay que levantar la vista de la pantalla. Volveré en septiembre para seguir compartiendo lecturas y entre tanto, os deseo que paséis un feliz verano (desconectados).

7 comentarios:

  1. Recuerdo a un compañero que, allá por el 99, que nos decía que estábamos globalizados porque nos habíamos comprado un móvil-ladrillo de última generación. Sigue sin globalizarse. En la medida de lo posible, intento seguir sus pasos. Igual que tú, no tengo Facebook ni Tweeter ni Instagram, y tan solo un par de grupos en wasap a los que no hago demasiado caso. Sin embargo, paso más tiempo del que me gustaría delante de la pantalla. La maldita criptonita, que dices. Me estoy quitando, que diría Roberto Iniesta.
    Feliz verano!!
    Un abrazo!

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  2. Pues mira, no hay dos sin tres... lo mismo que JCGMontag y tú, tampoco tengo Facebook, Tweeter ni Instagram, y poquita actividad en Whatsapp, con mi mujer, mi hermana, mi hermano y poco más.
    Sí tengo que elegir entre estar con el ordenador o salir al campo, claramente el campo, jamás robo tiempo a mis salidas campestres para añadirlas al ordenador, más bien al contrario, incluso quito tiempo de leer si se trata de estar en el campo... cosas mías.

    También visito blogs, prensa online y música que me interesa, pero no estoy todo el día pegado... excepto cuando hago una entrada para el blog, pues las fotos que tomo de libros, hay que ajustarlas, etc, para que se integren bien en la entrada, y eso son me varias horas , bueno, sarna con gusto no pica.

    En fin, Gerardo, conviene liberarse un poco de esa "modernidad líquida" que refería Zygmunt Bauman.

    Relájate compañero. Un abrazo.

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  3. ¡Hola! La verdad es que yo no siento la necesidad especial de desconectar del todo. Facebook tenía, pero ya no lo uso, prefiero el instagram donde tengo una cuenta a nivel personal y privada. Odio los grupos de whatsapp, solo estoy en dos y son de la familia, pero tampoco lo usamos mucho.

    Donde paso más tiempo es visitando blogs de gente que me gusta y que me aporta, pero me encanta leer a una serie de personas y tampoco estoy todo el día
    En fin, descansa y pasa unas geniales vacaciones
    Besos

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  4. Las vacaciones existen para desconectar, así que feliz desconexión.
    Yo como de momento no tengo vacaciones y si las tuviera serían eufemísticamente hablando, no desconecto del blog aunque continuaré a bajo ritmo como llevo todo el año. Las redes sociales cada vez me dan más pereza aunque tampoco desconecto del todo.
    Lo dicho, feliz verano. A descansar y a disfrutar.
    Un abrazo

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  5. La imagen de estar en efervescencia me ha parecido muy precisa. Te deseo que disfrutes de tu reducción de dosis, en septiembre los demás seguiremos aquí. Pero es curioso que, en mi caso, echo de menos ciertas interacciones virtuales. Durante el curso no tengo demasiado tiempo para ello, mi ocio se queda más en mi vida "no virtual". Espero poder saciarme ahora de eso. Y de lecturas, sobre todo de lecturas.

    ¡Un abrazo!

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  6. El mundo online nos atrapa demasiado >.< Incluso aunque seamos conscientes de ello... muchos estímulos, pero a la vez poco tiempo para disfrutar de ellos. Y yo también tengo la sensación de que al estar online, y pese a leer cosas interesantes, parece como que mi mente retiene menos.
    Por eso, creo que es un acierto desconectar.
    ¡Buen verano!

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  7. Descansa, creo que la vista los agradecerá. La luz de los móviles, tablets y computadores son tremendamente de dañinas, pero como dices, nos gusta mantenernos informados y parece ser que este es el medio más sencillo. Curioso dato el de los romanos. je,je,je

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